En redes sociales, la economía se ha convertido en un tema cotidiano, emocional y profundamente transversal. Ya no es un asunto reservado a expertos: hoy forma parte de la conversación diaria, mezclándose con política, consumo, cultura digital y hasta entretenimiento. Los estudios recientes sobre social listening muestran que los usuarios no solo comentan cifras, sino que expresan preocupaciones, frustraciones y expectativas que revelan el pulso económico del país.
La inflación, los precios de la cesta de la compra y el coste de la energía siguen siendo los asuntos económicos más comentados. Aunque los informes generales sobre redes sociales en España destacan que la conversación está marcada por crisis globales y tensiones sociales, el impacto económico de estas crisis se filtra constantemente en los debates digitales.
Según el informe de ATREVIA sobre la conversación en redes en 2025, las crisis —incluidas las económicas— fueron uno de los ejes centrales del año. Los usuarios comparten comparativas de precios, denuncias sobre subidas repentinas y trucos para ahorrar. La economía doméstica se ha convertido en contenido viral.
El empleo es otro de los grandes temas. No solo se habla de cifras de paro o contratos: se habla de experiencias personales.
En redes abundan los hilos sobre salarios insuficientes, dificultades para llegar a fin de mes y debates sobre productividad o conciliación. La precariedad laboral se ha convertido en un relato colectivo que se amplifica en plataformas como X, TikTok o Instagram.
Los estudios de tendencias en redes muestran que los temas laborales se mezclan con debates sociales más amplios, como la desigualdad o la movilidad social, y generan altos niveles de interacción.
El auge de los creadores de contenido financiero ha transformado la forma en que se habla de dinero.
Según Financer.es, los economistas e influencers financieros españoles acumulan miles de seguidores y se han convertido en referentes para aprender sobre ahorro, inversión o planificación económica.
Los temas más populares en este ámbito incluyen:
• Cómo empezar a invertir con poco dinero.
• Comparativas entre productos financieros.
• Consejos para evitar deudas.
• Explicaciones sencillas sobre inflación, tipos de interés o hipotecas.
Este tipo de contenido ha democratizado la educación financiera, aunque también ha abierto la puerta a desinformación y consejos poco rigurosos.
El acceso a la vivienda es uno de los temas más virales y recurrentes. Los usuarios comparten precios desorbitados, experiencias frustrantes buscando alquiler y críticas a la falta de oferta asequible. Aunque los estudios citados no abordan directamente el mercado inmobiliario, la conversación social lo sitúa como uno de los principales problemas económicos del país.
En TikTok y X proliferan vídeos y memes que denuncian situaciones absurdas: habitaciones sin ventanas, alquileres imposibles o requisitos abusivos.
Otro tema económico muy presente es el impacto de las propias redes sociales en la economía. Según análisis recientes, plataformas como Instagram, TikTok o Facebook han transformado el consumo y creado nuevos modelos de negocio, desde el comercio electrónico hasta la economía de los creadores.
Los usuarios comentan:
• Cómo las redes influyen en sus decisiones de compra.
• El auge del dropshipping y el emprendimiento digital.
• La monetización de contenido y los ingresos de influencers.
• La publicidad personalizada y sus efectos.
Aunque los temas macroeconómicos no son los más virales, sí generan conversación cuando afectan directamente al bolsillo:
• Subidas o bajadas de tipos de interés.
• Decisiones del Banco Central Europeo.
• Cambios fiscales.
• Presupuestos generales del Estado.
Estos temas suelen viralizarse cuando un creador o medio los explica de forma sencilla o cuando generan polémica política.
El Estudio de Redes Sociales 2025 de IAB Spain confirma que el vídeo es el formato dominante en redes sociales en España.
Esto explica por qué los contenidos económicos más exitosos son:
• Vídeos cortos explicativos.
• Reacciones a noticias económicas.
• Testimonios personales sobre empleo o vivienda.
• Consejos financieros en formato “tips”.
La economía se ha vuelto audiovisual, emocional y directa. Por lo tanto, vemos que las redes sociales han convertido la economía en un tema colectivo, cotidiano y profundamente humano. Los españoles hablamos de lo que les afecta: precios, salarios, vivienda, ahorro y oportunidades. Y lo hacemos desde la experiencia personal, mezclando datos, emociones y humor. Se habla de economía en las redes y, por tanto, tenemos que felicitarnos porque siempre es bueno hablar de todo lo que nos afecta como sociedad.