Javier de Ulacia se declara ‘Impulsor del debate estratégico en movilidad y automoción’, y si alguien puede ser catalizador en este ámbito, sin duda, es él. Porque lo ha sido casi todo en el mundo financiero y su vinculación con el mundo del automóvil viene ya de lejos. Actualmente, De Ulacia es el presentador de Desayunos Ruta 2030, en el que se tratan temas como la movilidad, el futuro de la automoción, la sostenibilidad y la actualidad del sector del motor, y que puede verse en Negocios TV y está disponible también en plataformas como Movistar Plus+ o en la lista de reproducción oficial en YouTube.
Desde sus inicios en Banco Pastor, su recorrido por entidades bancarias y financieras de crédito al consumo le aportan además una amplia experiencia en el mundo económico de nuestro país. Y es precisamente esa doble experiencia en el mundo financiero y el del automóvil el que convierten a Javier Ulacia en un observador privilegiado para analizar el futuro del mercado en España.
En nuestras oficinas de Sofinco en Madrid hablamos con él para tratar de aprovechar su enorme conocimiento del sector y despejar las dudas que puedan surgir ante el futuro de la financiación y el mundo del automóvil en el futuro cercano.
-Desde Sofico realizamos anualmente un estudio para ver qué es lo que necesitan los clientes y cuáles son las principales tendencias en el mercado. Este informe, en relación a los vehículos, siempre ofrece un resultado muy parecido: que a todo el mundo le gusta mucho el vehículo eléctrico, pero que no lo compra por dos circunstancias muy concretas; una es el precio, que todavía sigue siendo superior al resto de vehículos, y otra sería la falta de puntos de recarga. ¿Cómo ve el futuro del coche eléctrico?
En mi opinión, el vehículo eléctrico como vehículo, es fantástico. Es una maravilla. Yo he tenido la suerte de probarlo en circuitos y tengo que admitir que se trata de un coche increíble. Por lo tanto, más que hablar del vehículo eléctrico, quiero hablar del proceso de electrificación que, para mí, ha sido un desastre.
-¿Un desastre a nivel general o especialmente en España?
Yo creo que en España es más desastroso todavía que a nivel general. Hay países más pequeños como Noruega o Portugal que lo han hecho mucho mejor y han sabido poner más puntos de electrificación. Portugal lo ha hecho mejor que nosotros porque tiene mayor posibilidad de electrificación, tiene ayudas más concretas y, en general lo ha posicionado mejor.
De todos modos, hay que tener en cuenta que los impuestos que vienen de la gasolina o del gasoil superan los 25.000 millones. Los que vienen de la electrificación, si España fuera 100×100 eléctrico, podrían alcanzar como mucho unos 5.000 millones.
Por lo tanto, la primera pregunta que hay que hacerse es quién va a pagar los 20.000 millones que hay entre la diferencia de uno y otro. Hay una diferencia impositiva muy grande y eso tendrá que verse y analizarse algún día. Por lo demás, el coche eléctrico es fantástico, sobre todo en coches para ciudades. Pero tú fíjate la dicotomía que hay si hablamos en una gran ciudad, como puede ser Madrid o puede ser Barcelona, o Sevilla, incluso Valencia, lo más lógico sería moverse en una moto y que esa moto fuera eléctrica. Eso sería lo más fácil. Pero no se hace, no se venden las motos eléctricas, porque la moto normal de combustión gasta tan poco que la incomodidad entre comillas de electrificar no convence.
Un país como España, en el que tenemos sol, deberíamos ser un país que apostara mucho más por la electrificación, pero la imposición que ha habido sobre la electrificación en el sector del automóvil creo que ha sido muy mal hecha.
A veces me dicen que voy en contra del coche eléctrico, pero no es cierto, voy en contra de la manera en que Europa, porque no hay que criticar solo a los españoles, está haciendo esta imposición de una energía para la que todavía no estamos preparados.
-Entonces, ¿no ves claro el camino de la electrificación?
Yo creo que vamos a ver un cambio importante en el gran tonelaje con la incorporación del hidrógeno verde. Este nuevo tipo de energía va a ser un actor importante en la combustión en general, porque tiene todas las ventajas del repostaje actual y también resultará económicamente interesante.
-¿Hablamos de mercancías, de camiones?
Sí, sobre todo camiones en los que la electrificación actual no parece tan fácil y para los que el hidrogeno verde supondrá un impulso importante. Por resumir el tema de la electrificación, yo veo aspectos importantes, la falta de una apuesta real por la electrificación, y esa pérdida de impuestos, que es algo de lo que no se ha hablado mucho, y que a lo mejor es lo que hace que los países se estén frenando un poco.
En Europa podríamos decir que se ha optado por poner límites a los motores de combustión, antes incluso de impulsar de forma clara la electrificación de la movilidad…
Las limitaciones al coche de combustión, es lo primero que se ha decidido, antes de impulsar la electrificación. Pero los coches antiguos en España están llegando ya a 15 años, y en Estados Unidos ya empiezan a estar en 12, 13 años, o sea, no es un tema que solo ocurra aquí. En España de todas maneras siempre ha habido coches bastante viejos, han durado mucho los coches. Si tenemos coches que van a 15 años, quiere decir que el español no puede comprar un coche al contado, tiene que ir a productos financieros y tienen ciertas limitaciones. El precio de los coches ha subido y el español no puede comprarlo, de ahí el auge en estos momentos del vehículo de ocasión. Y es que además, antiguamente en mi época, un coche a los 100.000 o 130.000 kilómetros ya pensabas en venderlo. Hoy con 100.000 km un coche esta nuevo. Y en el mercado de ocasión tienes coches muy buenos a precios bastante más bajos y eso permite a las familias acceder a coches más grandes.
-Podríamos decir entonces que el mercado del vehículo de ocasión es el que goza de mejor salud actualmente…
El mercado de vehículo de ocasión es un mercado muy importante. Va a triunfar. Yo creo que hasta ahora ha triunfado, pero ha triunfado sobre todo porque ha habido un grupo de personajes con una cabeza brillante que han sabido hacer de este mercado realmente un negocio muy grande.
-¿Se refiere a las grandes marcas que todos conocemos de venta de vehículos de ocasión?
Podemos hablar de Flexicar, CrestaNevada, OcasiónPlus… que son empresas que lo están haciendo muy bien. El problema no está en esto, el problema está en los demás. El stock de coches de los fabricantes de vehículo nuevo, de los concesionarios y de los alquileres, renting, etc., va a caer en manos de los grandes del vehículo de ocasión. Entonces los grandes van a ser mucho más grandes. Los pequeños no van a tener mucho problema porque van a vender coches tirados de precios pequeñitos, cinco a la semana o cinco al mes es igual. Lo medianos serán los que tengan más problemas.
En España se venden 2.400.000 coches de ocasión. 1.200.000 por especialistas y otro 1.200.000 teóricamente de particular a particular.
-Entramos en el vehículo de ocasión, en el nacimiento de Aevo, como una nueva organización, tratando de buscar una tercera vía entre el coche de ocasión tradicional, y el vehículo nuevo. ¿Cómo valora la irrupción de este nuevo actor en el mundo de las organizaciones del sector?
Aevo es la respuesta a una necesidad que hay en España. Actualmente no hay una asociación que esté defendiendo los intereses del vehículo de ocasión.
Por ejemplo, la nueva ley de auto prevé ayudas a un concesionario oficial que venda un coche eléctrico de ocasión, pero, si ese mismo coche lo compras en ese mismo momento, al mismo precio, en un concesionario especializado de coches de ocasión, no se recibe esa ayuda. Pues bien, ninguna asociación que ha habido hasta ahora ha dicho absolutamente nada al respecto. Si tú dices que representas al vehículo ocasión, pero no haces nada por el sector, la situación es complicada.
Hasta ahora las asociaciones existían para que los concesionarios de coches de ocasión le pagaran una cuota y con eso capitalizar tu asociación, y Aevo ha nacido no con gente que vive de las asociaciones, sino con gente que está en el sector. Y es una diferencia muy grande.
Fue un éxito rotundo su presentación, y la gala que acaban de hacer ha sido impresionante, pero el camino tendrá que demostrarlo andando. Habrá que ver si se quedan en cobrar cuotas o realmente van a hacer esfuerzos en favor del mercado de ocasión.
Hay un grupo de socios fundadores que son todos los grandes concesionarios que hay en España de compraventa, que forman parte de Aevo y entonces ellos van a ser los primeros que digan esto no es normal, tenemos que ir por aquí...
-¿Y usted que conoce bien a nivel internacional? ¿cómo el mercado español respecto al resto de nuestros vecinos?
En España se ha vendido siempre un coche demasiado viejo. Yo creo que el coche de ocasión hoy, como hemos dicho, ya no es un coche malo. Aevo tiene la intención de limitar la antigüedad de los coches que ellos venden a ocho años.
Hoy hay muchos coches que salen al mercado provenientes del renting con cuatro años y 15.000 kilómetros, es decir, coches prácticamente nuevos.
-¿Y cómo ve la situación de las financieras en este escenario actual?
Las financieras no tienen ningún problema en adaptarse a las situaciones.
El problema de la financiera es la cuenta a resultados. En el crédito al consumo no se gana tanto dinero, aunque todo el mundo dice que son unos usureros. Si lo haces bien, sí, pero tienes un factor variable que es el riesgo que te puede pasar de positivo a negativo rápidamente.
El resultado será que las entidades financieras se van a tener que pelear por los buenos concesionarios, van a intentar dar sus mejores condiciones en los buenos y habrá que ver quién puede y quién no. El histórico también va a contar porque los concesionarios no se olvidan de quién les ha ayudado. Hay entidades que se están especializando en vehículo nuevo y hay entidades que están más especializadas en vehículo de ocasión.
-Por último, me gustaría que hiciera un pronóstico sobre cómo va a ser el 2027…
En 2027, el mercado de vehículo nuevo va a seguir creciendo, aunque ese crecimiento va a ser discreto. Es decir, si se han vendido un 1.200.000 vehículos en 2026, se venderán 1.250.000 o 1.300.00 vehículos. Por lo tanto, tenemos un crecimiento en ventas muy ajustado pero las marcas van a pasar de 30 a 50, y los concesionarios, con el mismo número de vehículos vendidos, van a pasar de 3.200 a 5.000. Vamos a tener un mercado muy parecido, pero muchos más actores a la hora de repartir.
Las entidades financieras, por ejemplo, tendrían que estar muy vigilantes a lo que está pasando, porque conlleva problemas para las marcas y en la red de concesionarios.
En el vehículo de ocasión ocurre exactamente lo mismo. Actualmente tenemos en España especialistas de vehículo de ocasión que tienen hasta 200 puntos de venta. El resultado es que proporcionan una gama de productos brutal, pero también tienes unos costes muy grandes por lo que ya estamos viendo que algunos se están profesionalizando mucho y otros que están poniendo el pie en el freno para consolidar lo que tienen, aunque sean más pequeños, pero quieren seguir haciéndolo con rentabilidad.
En cualquier caso, todavía no vamos a llegar al millón 1.600.000 que se vendieron hace 20 años, pero es un sector que va a seguir pesando en el PIB de manera muy importante.